Este vino, y su bodega, se presenta como un vino moderno y clásico a la vez. Una dualidad entre lo conocido y lo que aún está por conocer. Vanidad, las ganas y el placer de disfrutar y reconocer que algo no es bueno sino superior.
El concepto nace de «vain» (vanidoso/narcisista) y toma a Narciso, el Dios griego, como referente. Y es que para castigar a Narciso por su engreimiento, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que éste se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso.
Técnica: Collage.